He pasado mas de diez años trabajando en proyectos tecnológicos para el estado. Las presiones políticas, y la ignorancia de las altas esferas respecto al valor estratégico de la tecnología son extremas y absolutamente innecesarias. Después de tanto tiempo no puedo decir que me doy por vencido, porque se asume que el proceso para generar cualquier proyecto público es excesivamente burocrático, y eso no va a cambiar.
A nivel de gobierno nunca ha existido una estrategia ni plan TIC. Ni hablar del apoyo al desarrollo de la ciencia. ¿El resultado? Desorganización, caos, desgaste innecesario y despilfarro de los recursos públicos. Involución, y la pérdida de toda esperanza de desarrollo de un país subdesarrollado, que no produce, y que sobrevive gracias a la exportación de sus recursos naturales.
Se necesita urgente un cambio. Una institución que lidere estratégicamente el desarrollo de la ciencia y la tecnología en el país. Que marque la pauta de trabajo, que regule, norme, incentive, y que instaure un cluster de desarrollo. Países como Brasil, España, Venezuela, Costa Rica, Colombia, Argentina, cuentan con una institución de este tipo. Pienso que de los tres primeros podríamos esperar efectos producto de su gestión. Según mi experiencia, factores de éxito son la cultura (bajo nivel de corrupción) y especialmente la capacidad de los recursos humanos, de los cuales Chile tiene con creces para afrontar retos de esta envergadura. Solo necesitamos un gobierno con dos dedos de frente.